Síndrome de la clase turista

Llamado así por el poco espacio que hay entre los asientos de los aviones y que afecta a los viajeros que realizan largos trayectos pasando muchas horas dentro del avión.

La poca movilidad perjudica la circulación sanguínea y dificulta el retorno venoso de las extremidades hacia el corazón, pudiendo ocasionar la formación de coágulos en las venas de las piernas. Dependiendo de la zona afectada, el dolor y la inflamación tienen diferente intensidad. A veces solo aparece hormigueo e inflamación en los tobillos.

Puede afectar a cualquier persona, aunque tenga un buen estado de salud, pero tienen más riesgo las personas mayores, los fumadores, las mujeres embarazadas o que toman anticonceptivos orales y las personas que padecen enfermedades cardiovasculares.

Medidas preventivas:

  • Evitar prendas ajustadas que dificulten el retorno venoso.
  • Andar por el avión y realizar ejercicios de contracción y extensión de los músculos de las piernas y los pies.
  • No cruzar las piernas y evitar tenerlas largo tiempo dobladas.
  • Beber agua abundante durante el trayecto y evitar las bebidas alcohólicas.
  • Si no existen contraindicaciones, se puede tomar un comprimido de ácido acetil salicílico antes de iniciar el vuelo.

Buen viaje!