5 consejos para beber saludablemente

Durante las fiestas navideñas y las tradicionales comidas de estos días es probable que aumentemos el consumo de bebidas alcohólicas para acompañar los clásicos canelones, los turrones o para brindar con amigos y familia. No se trata de suprimir las tradiciones pero si de saber adaptarlas, aún más en una época en que la obesidad o el consumo excesivo de alcohol se estan imponiendo como problemas de salud emergentes.

Hay que saber escoger el momento, la frecuencia y la cantidad para su consumo, y tener presente que las bebidas alcohólicas no son para pasar la sed sino para gozar del placer de beber.

De entrada, nadie no está obligado a beber vino u otras bebidas con alcohol porque a pesar de las tradiciones y las propiedades antioxidantes especialmente del vino tinto, el alcohol es una sustancia que se absorbe muy rápidamente y enseguida llega a todas las células del organismo. Es por eso, que los efectos nocivos de su consumo pueden afectar a todos los órganos del cuerpo.

Por otro lado, el alcohol contribuye con 7 kcal/g al aporte energético de la dieta sin aportar ningún nutriente, es decir que aumenta las calorías pero no alimenta. Y la verdad es que en las comidas navideñas la contribución calórica de las bebidas alcohólicas puede llegar a ser bastante alta.

Hay que tener presente también que el alcohol aumenta la acidez de estómago y juntamente con las comidas abundantes favorece a que aparezca la desagradable sensación de ardor y el sabor agrio en la boca.

Así pues, a pesar de que el vino y el cava sean tradicionales en la dieta mediterránea hay que consumirlos con moderación, con comida y sin abusar. Y de cara a fiestas y celebraciones, recordad estos 5 consejos para beber saludablemente:

  • La mejor bebida es el agua y tiene que estar siempre presente en nuestra dieta. Los zumos naturales pueden acompañar un aperitivo y las infusiones digestivas una sobremesa.
  • El consumo de alcohol está totalmente desaconsejado en la etapa de crecimiento así como en mujeres embarazadas.
  • Es mejor beber después de haber comido, las grasas enlentecen la velocidad de absorción del alcohol.
  • El alcohol de una bebida con gas se absorbe más rápido que el de una bebida de la misma graduación sin gas.
  • Las mujeres tenemos menos cantidad de enzimas para metabolizar el alcohol, es por eso que las cantidades máximas de consumo recomendado son diferentes entre sexos y menores para las mujeres.

Y no olvidemos que el alcohol es depresor del sistema nervioso y retrasa la velocidad de los reflejos, por eso ¡si bebes no conduzcas!

Fuente: adaptado de www.farmaceuticoonline.es