Usos y propiedades de la canela

De sabor dulce, ligeramente picante y muy aromática, la canela es una de las especias más apreciadas desde la antigüedad por sus usos culinarios y propiedades terapéuticas. Se obtiene de la corteza seca de Cinnamomum zeylanicum, un árbol originario del antiguo Ceylán, hoy conocido como Sri Lanka.

En la cocina se usa la canela en rama o en polvo, de sabor y aroma más intenso, sobretodo para acompañar platos dulces y postres como tartas, arroz con leche, con fruta en compota, manzana al horno o naranja fresca cortada a rodajas con canela, en cremas de cereales para el desayuno o también en el helado de leche merengada.

En los países árabes se usa la canela en platos de carne asada buscando el contraste entre dulce y salado, y en los países asiáticos se usa la canela para preparar algunos tipos de curry.

Tradicionalmente la canela estimula y mejora la digestión, por lo que resulta eficaz para mejorar digestiones lentas o pesadas. También se usa para tonificar y calentar, una bebida caliente con canela estimula la circulación y favorece la sudoración, ideal para gripes y resfriados. Puede tomarse con otras especias como el jengibre especialmente en días de frío.

El aceite esencial de canela es antiséptico, bactericida y fungicida, por lo que se encuentra en preparados por vía oral para combatir el dolor de garganta y las infecciones respiratorias.

Actualmente se han confirmado efectos beneficiosos de la canela en el control de los niveles de glucosa en sangre en pacientes con diabetes tipo 2, mejorando la sensibilidad a la insulina y actuando pues como antidiabético. Son estudios realizados con dosis de cómo mínimo 1 gramo de canela al día durante varios meses y cuyos resultados son alentadores para seguir investigando como el uso de esta especia puede ser útil para combatir una de las principales epidemias del siglo XXI, la diabetes.