Como preparar un caldo vegetal de invierno

El caldo vegetal se puede beber solo o utilizar para preparar una buena sopa, el plato estrella de los meses más fríos del año. A mí me gusta comerlo con las verduras, arroz y garbanzos.

Puede servir de base también para preparar cualquier plato de arroz o quinoa y si os resulta útil hacer una buena planificación de los menús semanales, lo podéis congelar.

El caldo vegetal de invierno se prepara con verduras redondas y de raíz, que son las que tenemos en esta época del año. Añadiremos alguna alga como por ejemplo la wakame, que son muy ricas en minerales, y setas shitake, que son muy gustosas y tienen propiedades medicinales.

El jengibre es una especia que se utiliza mucho en medicina Ayurvédica para tratar resfriados. Hay que tener en cuenta que en personas sensibles puede provocar ardor de estómago. 

 

Ingredientes:

  • 1 l y medio de agua
  • 1/2 col
  • 1 nabo
  • 1 trozo de calabaza
  • 2 zanahorias
  • 1 rodaja de jengibre
  • 2 hojas de laurel
  • 2 tiras de alga wakame
  • 4 setas shitake partidas a cuartos

Preparación:

Limpiar bien todas las verduras y el alga wakame y cortarlas a trozos más bien pequeños.

En una cazuela con un poco de aceite de oliva sofreír las verduras durante 5-10 minutos.

Añadir el agua, el laurel, el jengibre, la wakame y las setas shitake y llevarlo a ebullición todo junto durante media hora a fuego lento y sin sal. Colar el caldo reservando las verduras y añadir una cucharada sopera de tamari al caldo. Opcionalmente, se puede servir el caldo con perejil picado por encima.

Retirar las hojas de laurel y la rodaja de jengibre y reservar las verduras para comer acompañando un cereal o legumbre.

Otra manera de hacer el caldo vegetal es poner a hervir todos los ingredientes sin sofreír las verduras al principio y añadir una cucharada de aceite de oliva en crudo y otra de tamari al final de la cocción.