Protección solar

Se acerca el primer fin de semana de verano y muchos de vosotros vays a la piscina o a la playa a disfrutar tomando el sol. Recordad que el bronceado es la respuesta que tienen nuestra piel para protegerse de las radiaciones solares y que esta protección no es suficiente. Como dicen los dermatólogos, la piel tiene memoria, así que tenemos que cuidarla para toda la vida.

Un poco de sol puede ser beneficioso porque favorece la formación de vitamina D, que es básica para absorber el calcio que forma parte de los huesos. Y también porque puede mejorar algunos problemas dermatológicos, pero el sol tiene que tomarse con moderación para evitar rojeces o eritema solar, quemaduras , envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de cáncer de piel.

Aplicar un fotoprotector adecuado al tipo de piel. El factor de protección solar(FPS) es un índice que informa del tiempo que podemos estar expuestos al sol sin riesgo de quemaduras ya que multiplica el número del factor por el tiempo de exposición sin protección.

El agua y la arena reflejan y aumentan la intensidad solar, por tanto hay que aumentar también las medidas de protección a la playa o a la piscina.

Evitar las horas de más intensidad, entre las 12:00 y las 16:00h.

Aplicar la crema solar 30 minutos antes, sobre la piel limpia y seca, y repetir la aplicación cada 2 horas (las cremas son resistentes al agua pero no a la toalla).

Llevar gafas de sol, gorra y ropa de algodón.

Beber agua abundante para estar bien hidratados y comer frutas y hortalizas crudas ricas en vitaminas y minerales antioxidantes.

Recordar consultar al médico o al farmacéutico en caso de tomar medicamentos.